lunes, 22 de febrero de 2010

Santas aguas voladoras, Batman!

Bueno, en Buenos Aires no se habla de otra cosa que no sean los milímetros de agua caídos en las últimas horas. Estamos a punto de batir el record histórico, un poco más, un poquito más que tenemos el informe editado listo para sacar del horno! El despliegue periodístico es espectacular, móviles en vivo, cámaras en lugares estratégicos, milímetros contados minuto a minuto, ranking de las tormentas del mes, los noteros apuntando datos sorprendentes: Santo, soplan fuertes vientos y el agua se vuela. Llamados de la gente que dice espantada, sí, sí, acá también llueve. Los reporteros desaprobando al temerario que nada feliz por la avenida, comentando que no es ni un poco gracioso (pienso que es de lo más gracioso que le puede pasar a uno, nadar en una avenida). Pasadas un par de horas, la lluvia cesó, el agua empieza a escurrirse, vemos los peces aventureros muertos pero sonrientes, la mercadería echada a perder y los teléfonos para quejarse por la falta de luz. Otras noticias empiezan a ganar protagonismo y los sacabollos aprietan el puño y miran resentidos al santo de su devoción porque otra vez no granizó...

3 comentarios:

Guillermo Imsteyf dijo...

Pienso que hasta a mí, que vivo en la ciudad protagonista de esta tragedia bíblica, me espanta y agobia el espacio satelital y el "esfuerzo" mediático dedicado y puesto en el recuento de milímetros y datos estadísticos sobre catástrofes histótricas similares. A mí me harta, que vivo en ese mismo escenario que muestra la TV y que estuve 3 días desprovisto de corriente eléctrica. Imagino al resto del querido país asistiendo al bombardeo catódico diario de imágenes y datos acerca de este asunto.
"!Má sí, que aprovechen y se bañen estos porteños llorones!"

Maque Lagos dijo...

jaja... Esperemos que no lluevan más de 90 milímetros durante un partido de la selección en el mundial porque la duda moral mediática será: ¿¿el partido o el agua??

El Fumigador Feliz dijo...

Sin duda, el ñato que nada por la avenida es de lo más gracioso, frente a tanta bronca por la figurita repetida. Llueve desde que el mundo es tal y para dicha de los sensacionalistas, seguirá haciéndolo. Pero si los sacabollos aprietan sus puños, los chapistas se están brotando las manos.

Me gustan tus posts. Pasaré seguido a leer.
Saludos cordiales